Tras la publicación de “UR, el gigante del mar”, pensaba que ya había buceado suficiente y que tocaba descansar, pero uno nunca sabe cuando se detiene la corriente, cuando va a estar el mar en calma, o cuándo volverán las olas a despertar. Y es que entre todas las felicitaciones y los agradecimientos algunos habéis querido que no deje de indagar, y recordándome que “IZ” hace referencia al agua, me indicasteis el camino por dónde buscar.

Cuando elegí el nombre a este proyecto, nunca hubiese podido imaginar, que ahora tuviese tanto sentido, al entender que precisamente el nombre, hace referencia al agua y al mar. Ni en mis mejores sueños, hubiese podido soñar, que son esos seres del agua, “izakis” quienes llegaron antes que nadie, a este planeta del mar.

Así que imaginando que IZ hace referencia al agua, y que izaki es ser o ente (posiblemente del mar), por qué no soñar que GIZ hace referencia a la tierra y que gizaki es el humano que la tierra tuvo que heredar. No es tan difícil entender que venimos del agua, si bajo el agua los primeros 9 meses tenemos que esperar. No es tan difícil comprender que el Euskara nació para comunicar emociones, para narrar complejas situaciones, para llegar a los corazones y hacernos despertar.

Si algo tengo claro, es que este idioma (hIZkuntza), nació para aprender a amar desde el mar.